La noción de “ capacidad ” se ha empleado desde hace siglos para referirse a lo que uno puede o no puede , aquello de lo que uno es “capaz” o “incapaz”. No deja de ser significativo que el Diccionario de la RAE lo convierta en término prácticamente intercambiable con “aptitud”, “talento” y “cualidad”: encontramos estos tres términos en la definición de “capacidad”, así como ésta última palabra en las definiciones del resto. Pero más interesante que su ambigüedad es su carácter metafórico , que con frecuencia pasas desapercibido (quizá porque se ha convertido en una metáfora instituida, zombie, que nos piensa; Cf. E. Lizcano ). Tanto si hacemos caso de su etimología , como si nos fijamos en el significado que la RAE le atribuye en primera acepción (“ Propiedad de una cosa de contener otras dentro de ciertos límites . Capacidad de una vasija, de un local.” ) , nos daremos cuenta de que el término se basa en la semejanza –arbitraria, socialmente construida- entre dos términos:...
"Si le monde social m'est supportable, c'est parce que je peux m'indigner" (Bourdieu)