"[...] si sucede que la coyuntura intelectual posibilita que los teóricos puros impongan a los científicos su ideal , lógico o semántico, de la coherencia íntegra y universal del sistema de conceptos , pueden llegar a detener la investigación en la medida en que logran contagiar la obsesión de pensarlo todo, de todas formas y en todas sus relaciones a la vez, ignorando que en las situaciones concretas de la práctica científica no se puede pretender construir problemáticas o teorías nuevas sino cuando se renuncia a la ambición imposible , que no es escolar ni profética, de decirlo todo, sobre todas las cosas y, además, ordenadamente ." Bourdieu, Passeron y Chamboredon (1968): El oficio de sociólogo , Siglo XXI, p. 23-24.